Tras un blanqueamiento dental profesional, las primeras 48 horas son clave: evita alimentos y bebidas con mucho color (café, vino, gaseosas oscuras) y el cigarrillo. Mantén una buena higiene y usa pasta para dientes sensibles si lo necesitas.
Acudir a tus controles y a tu limpieza dental ayuda a conservar tu sonrisa blanca por más tiempo.